Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 38
स्त्रीसङ्गमग्निसेवां च बह्वालापं प्रियाप्रियम्।
strīsaṅgamagnisevāṃ ca bahvālāpaṃ priyāpriyam|
La compañía de mujeres, el servicio al fuego, y la charla excesiva, ya sea agradable o desagradable [deben evitarse].
Tres prohibiciones que apuntan a la disipación energética a través de los vectores más comunes: el deseo (strīsaṅgama), el ritual (agnisevā) y el habla (bahvālāpa). El yogin del Śivasaṃhitā no niega el fuego, el lenguaje ni la relación —los gestiona con economía energética precisa—. La charla excesiva dispersa el udāna vāyu de la garganta; la excitación sexual disipa el ojas; el ritual sin interiorización es pura superficie, acto vacío.
Strīsaṅgama (compañía de mujeres, unión con mujeres) aparece en múltiples textos haṭhayóguicos como obstáculo al brahmacarya. Agnisevā (servicio al fuego, adoración del fuego) resulta llamativa en un texto śaiva, pues Śiva mismo es asociado con el fuego cósmico. La prohibición señala el ritual externo (bāhya pūjā) sin transformación interior como distracción. Priyāpriya indica que incluso la calidad del contenido del habla es irrelevante: es la cantidad lo que agota.
La restricción del habla como práctica yóguica —mauna— tiene raíces en los Upaniṣad y el brahmanismo védico, donde el brahmán guardaba silencio en momentos de especial potencia ritual. El Śivasaṃhitā seculariza esta práctica: no es silencio ceremonial sino conservación de energía prānica pura. La misma economía que rige la respiración rige el habla. El aliento gastado en palabras es prāṇa irrecuperable.