Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 75

अस्मिन्काले महायोगी पञ्चधा धारणं चरेत्।

asminkāle mahāyogī pañcadhā dhāraṇaṃ caret|

En este momento el gran yogin debe practicar la quíntuple dhāraṇā. Cuando el sabio yogin bebe el fluido día y noche a través del pico de cuervo, sus enfermedades son destruidas y ciertamente adquiere los poderes de clariaudiencia y clarividencia.

La pañcadhā dhāraṇā —la quíntuple concentración sobre los cinco elementos— es ahora presentada como la práctica definitiva que completa el trabajo del prāṇāyāma avanzado. Asminkāle (en este momento, en este tiempo preciso) indica que la dhāraṇā debe practicarse en el estado de paricayāvasthā, no antes: es una práctica que requiere la estabilidad y la permeabilidad que solo esa etapa provee. Intentarla antes es prematuro.

El beber el fluido vital (salilaṃ pibati) «día y noche» a través de la técnica del pico de cuervo describe una práctica que trasciende los períodos formales de meditación para convertirse en un estado continuo. El yogin avanzado no solo practica khecarī mudrā durante la sesión sentada: el estado de receptividad hacia el amṛta se vuelve permanente, como si la glotis de la percepción sutil permaneciera constantemente abierta.

La adquisición de dūraśruti (audición a distancia, clariaudiencia) y dūradṛṣṭi (visión a distancia, clarividencia) como resultado de beber el fluido vital señala la conexión entre la nutrición del sistema nervioso sutil y la extensión de los sentidos más allá de sus límites físicos ordinarios. Cuando el amṛta llega a los órganos sensoriales a través del canal suṣumnā, estos adquieren una sensibilidad que los instrumentos físicos no limitan.