Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 79
स्वेच्छया वर्तमानोऽपि योगोक्तनियमैर्विना ।
svecchayā vartamāno'pi yogoktaniyamairvinā |
Incluso viviendo según la propia voluntad, sin someterse a las normas prescritas en el yoga, el cabeza de familia puede alcanzar la liberación si practica la Vajrolīmudrā.
La afirmación de que el gṛhastha —el cabeza de familia que vive en el mundo— puede obtener la liberación mediante el Vajrolī sin observar las normas del yoga (yogoktaniyama) es una declaración de independencia de la práctica respecto al andamiaje disciplinario del yoga clásico. Los niyamas de Patañjali —pureza, contentamiento, austeridad, estudio, devoción— son aquí opcionales, no prerequisitos.
Svecchayā vartamānaḥ —«el que vive según su propia voluntad»— no describe libertinaje sino la condición del practicante que no ha adoptado los votos del monje o del yogui ascético. Svecchā (libre albedrío, voluntad propia, de sva- propio + icchā deseo, voluntad) designa la autonomía de quien vive en el mundo ordinario: tiene familia, trabajo, deseos, placeres. El texto afirma que esta condición no descalifica al practicante.
Este principio conecta con la filosofía del Kaśmir Śaivismo, especialmente con el Pratyabhijñāhṛdayam de Kṣemarāja, donde la liberación (mukti) se define como el reconocimiento de la propia naturaleza ya libre, no la adquisición de un estado nuevo. La Vajrolīmudrā es el catalizador de ese reconocimiento: trabajando con la energía más fundamental del ser humano —la energía creadora— disuelve la ilusión de la separación sin necesidad de renunciar a la vida encarnada.