Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 78

वज्रोलीमुद्राकथनम्। वज्रोलीं कथयिष्यामि संसारध्वान्तनाशिनीम्।

vajrolīmudrākathanam| vajrolīṃ kathayiṣyāmi saṃsāradhvāntanāśinīm|

Exposición de la Vajrolīmudrā. Explicaré la Vajrolī, destructora de la oscuridad del saṃsāra; abandonando el sueño, la serpiente kuṇḍalinī asciende por sí misma; por ello el yogui deseoso de poder debe practicarla.

Este verso inaugura la sección formal del Vajrolī con el encabezado (vajrolīmudrākathanam) seguido de una declaración de intención (kathayiṣyāmi, «explicaré», futuro de kath-) y el efecto definitorio de la técnica: saṃsāradhvāntanāśinī, «destructora de la oscuridad del saṃsāra». La metáfora oscuridad-luz es la más fundamental del no-dualismo śaiva: la ignorancia (avidyā) como oscuridad, el conocimiento (vidyā) como luz que la disipa.

Nidratyaktā —«habiendo abandonado el sueño»— describe el estado de kuṇḍalinī tras la práctica del Shakti-chālana: la serpiente que dormía en el mūlādhāra se ha despertado y ahora asciende svayam («por sí misma, espontáneamente»). Este detalle es crucial: el practitioner no empuja a kuṇḍalinī hacia arriba sino que crea las condiciones para que ella ascienda por su propia naturaleza. La energía es inteligente y autorregulada.

Siddhibhilaṣī —«el que anhela los siddhis»— es el perfil del practicante para quien el Vajrolī es especialmente relevante. En la tradición tántrica, el deseo de poder (siddhi) no es considerado un obstáculo sino un combustible: el anhelo de poderes espirituales, cuando es purificado por el guru, se convierte en la fuerza motriz del sādhana. La diferencia entre el buscador de poder mundano y el sādhaka tántrico es la dirección del deseo: hacia adentro, hacia la fuente.