Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 94
भुक्त्वा भोगानशेषान्वै योगेनानेन निश्चितम्। अनेन सकला सिद्धिर्योगिनां भवति ध्रुवम्।
bhuktvā bhogānaśeṣānvai yogenānena niścitam| anena sakalā siddhiryogināṃ bhavati dhruvam|
Habiendo disfrutado de todos los placeres sin excepción, ciertamente a través de este yoga, la perfección completa llega con absoluta certeza para los yoguis.
Este verso funciona como colofón del Vajrolī yoga antes de pasar a las variantes Sahajolī y Amarolī: la promesa de sakalā siddhi —perfección total, sin fragmentos excluidos— resume la soteriología del capítulo con dos adverbios de certeza (niścitam y dhruvam) que eliminan cualquier ambigüedad sobre el resultado. El texto no deja espacio para la duda del practicante.
Dhruvam —«con certeza, firmemente, como la estrella polar»— deriva de dhruva (fijo, inmóvil, la estrella polar), la referencia de orientación más estable del cielo nocturno indio. Usar esta palabra para describir la llegada de la siddhi completa es afirmar que el resultado de la práctica tiene la misma inevitabilidad que la posición de la estrella polar: es una ley de la naturaleza energética, no una probabilidad estadística.
El verso cierra con yogināṃ bhavati —«llega, adviene para los yoguis»— en lugar de labhyate (es obtenido): la siddhi no es algo que el practicante conquista sino algo que llega cuando las condiciones han sido creadas. Esta distinción es fundamental en la epistemología tántrica: los siddhis son manifestaciones naturales de la realización, no logros del ego. El yogui no los produce; crea las condiciones para que se manifiesten espontáneamente, como la flor que surge cuando la semilla ha recibido suficiente agua, sol y tierra.