Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 130

त्रिकोणाकारतस्तस्याः सुधा क्षरति सन्ततम्।

trikoṇākāratastasyāḥ sudhā kṣarati santatam|

De ella, que tiene forma triangular, fluye continuamente el néctar (sudhā).

La imagen de un néctar que mana sin cesar desde una forma triangular en la coronilla revela una concepción del cuerpo sutil como fuente de amṛta, la inmortalidad. Este flujo no es metafórico: en la fisiología tántrica, el sudhā o néctar lunar desciende desde el sahasrāra y es consumido por el fuego digestivo en el ombligo, causando el envejecimiento. La práctica yóguica busca invertir o preservar este flujo.

El término sudhā, sinónimo de amṛta (am-ṛta, «no-muerte»), designa la sustancia de la inmortalidad. La forma trikoṇākāra —triangular— evoca el triángulo invertido (trikona) asociado al principio femenino (śakti) y a la energía lunar. Este triángulo aparece también en la iconografía del yoni y en la geometría del śrīyantra, sugiriendo una conexión entre la anatomía sutil y la cosmología tántrica.

Prácticas como viparītakaraṇī (la postura invertida) y khecarīmudrā están diseñadas precisamente para capturar este néctar antes de que se consuma. El Haṭhapradīpikā dedica pasajes significativos a este tema. Comprender este verso ayuda a contextualizar por qué ciertas posturas y mudrā-s tienen un propósito anti-envejecimiento en la literatura clásica del Hatha Yoga.