Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 168

नित्यं नैमित्तिकं काम्यं प्रत्यहं यः समाचरेत्।

nityaṃ naimittikaṃ kāmyaṃ pratyahaṃ yaḥ samācaret|

Aquel que practique diariamente los ritos obligatorios (nitya), los ocasionales (naimittika) y los deseados (kāmya)...

Este verso introduce la culminación de la enseñanza sobre el Rāja Yoga y anuncia el Rājadhirāja Yoga, el ‘rey de los reyes de los yogas’. La transición marca un ascenso cualitativo en la práctica: lo que se ha descrito hasta ahora, por elevado que sea, sirve de fundamento para una realización aún más profunda. El texto reconoce así una jerarquía interna dentro de los propios caminos contemplativos.

Los términos nitya, naimittika y kāmya provienen del vocabulario del dharmaśāstra y designan tres categorías rituales: las obligaciones diarias e invariables, los ritos condicionados por circunstancias específicas, y los actos motivados por un deseo particular. Su aparición aquí sugiere que el yogin ideal no abandona el marco ritual, sino que lo integra y trasciende simultáneamente.

El hecho de que el Rājadhirāja Yoga se presente como secreto guardado en los Tantras (sarvatantreṣu gopyate) lo sitúa en la tradición de transmisión esotérica. Históricamente, estas enseñanzas se reservaban para iniciados que habían demostrado madurez espiritual. La Śivasaṃhitā, fiel a su carácter tántrico, honra esa discreción antes de revelar lo que sigue.