Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 175
एतद्रन्ध्रध्यानमात्रेण मर्त्यः संसारेऽस्मिन्वल्लभो मे भवेत्सः ।
etadrandhradhyānamātreṇa martyaḥ saṃsāre'sminvallabho me bhavetsaḥ |
Con solo meditar en esta apertura (randhra), el mortal en este saṃsāra se convierte en alguien amado por Mí; quienes abandonan a Brahman, que es manifiesto, conocimiento y bienaventuranza, vagan ilusamente discutiendo lo manifiesto y lo no-manifiesto.
El brahmarandhra, la apertura en la coronilla por donde la kuṇḍalinī sale hacia la liberación, es accesible mediante la meditación sin ningún prerrequisito extraordinario. «La mera meditación» (dhyāna-mātreṇa) en este punto convierte al mortal en vallabha de Śiva: amado, elegido, querido. El contraste es con quienes buscan a Brahman en el debate intelectual sobre lo manifestado y lo no-manifestado.
Randhra es apertura, agujero, martyā el mortal (mṛtyu = muerte), vallabha el amado o favorito (val = elegir, desear), satyam-jñānam-ānandam (verdad-conocimiento-bienaventuranza) es la definición clásica de Brahman en la Taittirīya Upaniṣad.
Este verso hace una afirmación radical: la liberación está disponible incluso dentro del saṃsāra, para el mortal ordinario, mediante una práctica simple. No se requiere renuncia externa, ni conocimiento enciclopédico, ni linaje especial. Solo la orientación meditativa hacia el brahmarandhra. El Śiva-saṃhitā reafirma aquí su accesibilidad democrática, que también caracterizará el posterior movimiento bhakti.