Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 181
निरन्तरकृताभ्यासात्त्रिदिने पश्यति ध्रुवम्।
nirantarakṛtābhyāsāttridine paśyati dhruvam|
Por la práctica ininterrumpida, en tres días ve ciertamente; el haṭhayoga no puede obtenerse sin el rājayoga, ni el rājayoga sin el haṭhayoga; que el yogui aprenda primero el haṭhayoga bajo las instrucciones del guru sabio.
Tres días de práctica ininterrumpida para «ver» —un plazo sorprendentemente breve que indica la rapidez de la percepción cuando el prāṇa ha sido adecuadamente preparado. La interdependencia de haṭha y rāja no es una jerarquía sino una doble hélice: la disciplina física y la mental se co-crean mutuamente, y ninguna puede alcanzar su plenitud sin la otra.
Nirantara es sin interrupción, tri-dina tres días, paśyati ve o percibe directamente, dhruvam ciertamente, haṭha fuerza/esfuerzo (ha = sol, ṭha = luna, la unión de los opuestos), rāja lo real, lo regente. La instrucción de comenzar por el haṭhayoga refleja la lógica de la preparación corporal antes de la mental.
Esta enseñanza sobre la interdependencia del haṭha y el rāja yoga influyó decisivamente en Svātmārāma cuando escribió la Haṭhayogapradīpikā (siglo XV). El texto desarrollaría la misma doctrina con más detalle, estableciendo el haṭhayoga como la escalera necesaria para el rājayoga que culmina en el samādhi. El Śiva-saṃhitā es uno de sus precedentes más directos.