Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 182
अनागतञ्च स्फुरति चित्तशुद्धिर्भवेत्खलु ।
anāgatañca sphurati cittaśuddhirbhavetkhalu |
Lo por-venir también destella en la percepción; la purificación del citta ocurre ciertamente; quien vive en este cuerpo físico sin practicar yoga vive meramente para el placer de los sentidos.
La citta-śuddhi (purificación de la conciencia) no es un proceso de eliminación sino de clarificación: cuando las impurezas del citta se asientan, la percepción del futuro (anāgata) se vuelve posible como la visión a través del agua que se aquieta. Lo que antes estaba velado por el movimiento constante del pensamiento se torna transparente. El futuro no es distinto del presente —sólo estaba escondido bajo el ruido.
Anāgata es lo «no llegado todavía», el futuro (a = no, āgata = llegado), sphurati destella, parpadea o brilla súbitamente, citta la mente-conciencia en su globalidad, śuddhi pureza. La crítica al que «vive para el placer» (viṣaya-sukha) no es moralista sino pragmática: quien sigue la corriente sensorial pierde la dirección.
El contraste entre el yogui cuya percepción se expande al futuro y aquel que se disuelve en el presente sensorial ilustra la enseñanza del Yogasūtra de Patañjali sobre el vritti-nirodha: el control de las modificaciones del citta no es represión sino clarificación. Cuando el espejo de la conciencia queda limpio de distorsiones, refleja la realidad en su integridad temporal.