Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 183
आनुकूल्यं ग्रहा यान्ति सर्वे नश्यन्त्युपद्रवाः ।
ānukūlyaṃ grahā yānti sarve naśyantyupadravāḥ |
Los planetas se vuelven favorables; todas las perturbaciones desaparecen; desde el inicio hasta la maestría perfecta, el yogui debe comer moderada y sobriamente; de lo contrario, por muy inteligente que sea, no puede alcanzar el éxito.
La afirmación de que los planetas (graha) se vuelven favorables al yogui no es superstición sino una visión coherente: quien ha armonizado las fuerzas internas (prāṇa, mente, cuerpo) resuena en armonía con los ritmos cósmicos. El mitāhāra (comer moderado) emerge como condición sine qua non de todo el sistema: sin él, incluso la inteligencia brillante queda bloqueada.
Ānukūlya es la condición favorable (anu = con, siguiendo, kūla = orilla, corriente), graha los planetas (literalmente «los que aprehenden»), naśyanti desaparecen, upadrava perturbaciones o disturbios, mitāhāra la dieta moderada (mita = medida, āhāra = alimento).
La prescripción dietética del mitāhāra es quizás la instrucción práctica más consistente de toda la literatura de haṭha yoga. La Haṭhayogapradīpikā, el Gheraṇḍa Saṃhitā y el Śiva-saṃhitā coinciden en que comer en exceso (atibhojana) es el mayor obstáculo para el yogui. Esta insistencia refleja la comprensión fisiológica de que la digestión consume el prāṇa que de otra manera estaría disponible para la práctica meditativa.