Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 212
चराचरमिदं विश्वं परोक्षं यः करोति च ।
carācaramidaṃ viśvaṃ parokṣaṃ yaḥ karoti ca |
Quien hace que este universo móvil e inmóvil aparezca como parokṣa (indirecto, no absoluto), viviendo en el hogar entre esposa e hijos pero sin apego, practicando yoga en secreto, sigue las huellas de los perfectos.
Hacer el mundo parokṣa (indirecto) es la técnica tántrica del testigo: se mantiene la participación funcional en el mundo pero con la comprensión de que sus objetos no son el sustrato último de la realidad. El yogi-gṛhastha vive plenamente en el mundo pero no desde el mundo —vive desde la conciencia que lo contiene todo. Este es el secreto del yoga en la vida ordinaria.
Carācara = lo que se mueve y lo que no se mueve (la totalidad del universo), viśva = mundo/universo, parokṣa = indirecto, no inmediato (para = más allá, akṣa = el ojo), gṛha = casa, dāra = esposa/cónyuge, putra = hijos, saṅga = apego. La expresión «huellas de los perfectos» (siddha-padavī) evoca el linaje de los realizados.
El ideal del gṛhastha-yogī que el Śiva-saṃhitā propugna aquí tendría enorme influencia en la espiritualidad india posterior. El Vivekacūḍāmaṇi de Śaṃkarācārya, el modelo de los nayanmārs y āḻvārs del bhakti del sur de la India, y finalmente los enseñanzas de Ramana Maharishi y Nisargadatta Maharaj expresarían el mismo ideal: la liberación perfectamente compatible con la vida en el mundo.