Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 211
अपरोक्षं चिदानन्दं पूर्णं त्यक्त्वा भ्रमाकुलाः ।
aparokṣaṃ cidānandaṃ pūrṇaṃ tyaktvā bhramākulāḥ |
Abandonando la cidānanda plena y directamente perceptible, los confusos vagan perturbados; incluso los gṛhasthas más señoriales alcanzan el éxito a través del japa si cumplen correctamente los deberes del yoga.
La cidānanda (cit = conciencia pura, ānanda = bienaventuranza) es descrita como aparokṣa —directamente perceptible, no mediada— y pūrṇa —completa, sin falta. Está siempre disponible, siempre presente. Sin embargo, la mayoría de los seres la abandonan en favor de sus sombras en el mundo de los objetos. Este abandono genera la confusión (bhrama) que es la condición humana ordinaria.
Aparokṣa = directamente visible, sin mediación (a = sin, parokṣa = indirecto, que está más allá del ojo), cid-ānanda = conciencia-bienaventuranza, la naturaleza esencial de Brahman, pūrṇa = pleno, completo, bhramākulāḥ = perturbados por la confusión (bhrama = confusión/deambulación, ākula = perturbado).
La accesibilidad del japa para el gṛhastha es aquí un contrapunto pragmático: aunque la cidānanda sea directamente perceptible en teoría, en la práctica la mente condicionada necesita el soporte del mantra para aquietar sus movimientos compulsivos. El japa no da la cidānanda —ya está aquí— sino que elimina el ruido que impide reconocerla. Esta comprensión evita tanto el quietismo («no hay nada que hacer») como el activismo espiritual compulsivo.