Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 217
हठं विना राजयोगो राजयोगं विना हठः ।
haṭhaṃ vinā rājayogo rājayogaṃ vinā haṭhaḥ |
Rājayoga sin haṭhayoga, haṭhayoga sin rājayoga: ambos permanecen incompletos el uno sin el otro; por ello que el yogui practique ambos bajo la guía del guru sabio.
La segunda aparición de este axioma en el capítulo (cf. verso 181) no es redundancia sino el recurso retórico del anāphora: la repetición deliberada que fija la enseñanza en la memoria. El Śiva-saṃhitā insiste porque esta interdependencia va contra la tendencia natural de los practicantes a identificarse exclusivamente con un camino: los físico-corporales con el haṭha, los filosófico-meditativos con el rāja.
Haṭha literalmente es fuerza y también la unión de los opuestos (ha = sol, ṭha = luna), rāja es lo soberano/real, el yoga que gobierna directamente la mente. Vinā es la posposición sánscrita equivalente a «sin». El guru como mediador entre ambas dimensiones es indispensable.
Esta enseñanza sobre la doble hélice haṭha-rāja tendría resonancias directas en la formación del yoga integral moderno. Sri Aurobindo y Vivekānanda desarrollarían variantes de esta síntesis, y la Haṭhayogapradīpikā (siglo XV) la elaboraría con más detalle técnico. Pero el Śiva-saṃhitā es uno de los primeros textos en articularla con tal claridad arquitectónica.