Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 251
योगसिद्धिर्भवेत्तस्य क्रमेणैव न संशयः ।
yogasiddhirbhavettasya krameṇaiva na saṃśayaḥ |
La yogasiddhi surge para esa persona gradualmente, sin duda alguna: ésta es la garantía final con que el texto cierra su enseñanza.
El adverbio krameṇa (gradualmente, paso a paso) es pedagógicamente honesto y tranquilizador: la liberación no requiere de un salto repentino sino de una maduración orgánica. «No hay duda» (na saṃśayaḥ) cierra la garantía con la misma fórmula de certeza que ha aparecido en los momentos más críticos del texto. La yogasiddhi no es una posibilidad sino una consecuencia necesaria de la práctica correcta y sostenida.
Yoga-siddhi = perfección del yoga (yoga = unión, siddhi = logro perfectamente cumplido), bhaveta = surgiría/emergería, tasya = de esa persona (referencia al practicante descrito), krameṇa = gradualmente, en pasos secuenciales (krama = paso, secuencia, grado), eva = ciertamente, sin excepción, na saṃśayaḥ = no hay duda.
La krama como modo de la liberación se opone tanto a la ilusión de la iluminación repentina como al desánimo ante la lentitud aparente del progreso. La tradición del Krama en el śaivismo de Cachemira articuló esta comprensión filosóficamente: la liberación se despliega a través de etapas (krama = secuencia/paso), pero la dirección es siempre la misma y el destino está garantizado. El Śiva-saṃhitā adhiere a esta comprensión gradualista sin negar la posibilidad de la gracia repentina (ākasmika-śaktipāta).