Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 41

मत्तभृङ्गवेणुवीणासदृशः प्रथमो ध्वनिः । एवमभ्यासतः पश्चात्संसारध्वान्तनाशनम्।

mattabhṛṅgaveṇuvīṇāsadṛśaḥ prathamo dhvaniḥ | evamabhyāsataḥ paścātsaṃsāradhvāntanāśanam|

El primer sonido [interno del nāda] es semejante al zumbido de la abeja embriagada, la flauta y la vīṇā. Mediante esta práctica, la oscuridad del saṃsāra queda destruida.

Con este verso comienza la descripción del nādānusandhāna —la exploración del sonido interno no producido—, uno de los métodos más distintivos del layayoga. El primer nāda escuchado en la práctica de śaṇmukhi mudrā se describe mediante tres imágenes sonoras: el zumbido vibrante de la mattabhṛṅga (abeja ebria de néctar), la melodía penetrante de la flauta (veṇu) y el sonido cuerdo y resonante de la vīṇā. Estas imágenes son precisas: el practicante reconoce el sonido por sus cualidades, no solo por la descripción.

Mattabhṛṅga —“abeja ebria”— es imagen bellísima: la abeja impregnada de néctar produce un zumbido más grave y profundo que la que vuela en estado ordinario. Este primer sonido tiene exactamente esa cualidad: grave, vibrante, cargado. Veṇu es la flauta de caña, instrumento de Kṛṣṇa, cuya nota es penetrante y melódica. Vīṇā, el instrumento de Sarasvatī, produce un timbre cuerdo y resonante. Juntos, estos tres sonidos describen el espectro tonal del primer nāda interno.

El nādānusandhāna —“seguir la pista del sonido”— está descrito detalladamente en el capítulo IV del Haṭhapradīpikā, con la clasificación de diez sonidos progresivos desde el cini (tintineo metálico) hasta el sonido del trueno (meghanāda). El Śivasaṃhitā introduce estos sonidos en el contexto del layayoga: escuchar el nāda disuelve la mente (mano-laya), produciendo la extinción de la oscuridad del saṃsāra que el verso promete.