Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 47

समभ्यर्च्येश्वरं सम्यक्कृत्वा च योगमुत्तमम्।

samabhyarcyeśvaraṃ samyakkṛtvā ca yogamuttamam|

Habiendo adorado debidamente al Señor y habiendo realizado el yoga más elevado con mente serena y postura estable, que el yogin sabio se inicie en este yoga complaciendo a su guru.

Este verso introduce el protocolo de iniciación (dīkṣā) en la sección del ṣaṭcakra: antes de recibir las enseñanzas sobre los centros energéticos, el practicante debe haber completado las prácticas previas —adoración de Īśvara, āsana estable— y estar dispuesto a complacer (ārādhana) al guru. La secuencia no es caprichosa: el conocimiento del sistema de chakras solo puede ser transmitido y asimilado con una base sólida de práctica personal.

Samabhyarcya —“habiendo adorado completamente”— combina sam (completamente, perfectamente), abhi (hacia, en referencia a), y arcaya (adorar, hacer pūjā). La adoración del Īśvara antes de recibir el conocimiento del cuerpo sutil es reconocimiento de que ese conocimiento es sagrado, no técnico. Yogamuttama —“el yoga más excelso”— puede referir al yoga que se ha practicado hasta ese punto o al yoga específico que está a punto de recibirse.

La estructura de iniciación descrita en este verso refleja la práctica del tantrābhiṣeka —el bautismo tántrico— donde el discípulo prepara su campo energético antes de recibir la transmisión del maestro. En el sistema śaiva, el guru transmite no solo información sino śaktipāta: la transmisión de energía que activa el proceso. Sin la preparación adecuada del discípulo, esta transmisión no penetra profundamente sino que permanece superficial.