Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 54

सकृद्यः कुरुते योगी पापौघं नाशयेद्ध्रुवम्।

sakṛdyaḥ kurute yogī pāpaughaṃ nāśayeddhruvam|

El yogin que practica esto incluso una sola vez destruye con toda certeza la masa de pecados acumulados; y sin duda alguna, en él el vāyu entra en el canal central.

Sakṛd —“una sola vez”— es la expresión más radical de la potencia de esta práctica: incluso una ejecución única destruye pāpaugha —“la masa de pecados acumulados”—. Ogha (“masa”, “torrente”) sugiere la cantidad: no uno o pocos actos kármicos negativos sino su acumulación completa a lo largo de vidas. Esta hipérbole soteriológica no es exageración literaria sino afirmación de que la práctica correcta actúa sobre la causa del karma —la ignorancia del Ser— y no solo sobre sus manifestaciones.

La entrada del vāyu en el madhyanāḍī —el canal central, la suṣumnā— es el evento técnico clave de toda la práctica del haṭhayoga. Mientras el prāṇa circule por iḍā y piṅgalā —los canales lunar y solar— la mente permanece fluctuante y el samādhi es inalcanzable. Solo cuando el prāṇa entra en suṣumnā —evento que el Śivasaṃhitā llama madhyanāḍī praveśa— la mente se aquieta y la liberación se vuelve posible. Este verso promete que la práctica descrita produce ese evento decisivo.

La relación entre la purificación de karma y la entrada del prāṇa en suṣumnā revela la comprensión integral del Śivasaṃhitā: el karma no es solo un registro moral abstracto sino una densificación en los canales energéticos que impide el flujo libre del prāṇa hacia el canal central. La práctica yóguica actúa simultáneamente en el nivel moral (purificación de pāpa) y en el energético (apertura de suṣumnā), porque ambos son expresiones del mismo proceso.