Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 58

योगी पद्मासने तिष्ठेत्कण्ठकूपे यदा स्मरन्।

yogī padmāsane tiṣṭhetkaṇṭhakūpe yadā smaran|

Kuṇḍalinī duerme allí como una serpiente, luminosa por su propia luz; como serpiente vive entre las articulaciones de la columna; es la diosa del habla y se llama la semilla original.

La doble imagen serpentina de Kuṇḍalinī en este verso ilumina su naturaleza desde dos ángulos: como serpiente durmiente (suptā nāgopamā) evoca el potencial latente, el poder que reposa en sí mismo sin manifestarse; como serpiente que vive entre las articulaciones (sandhisandhau) evoca la energía que se filtra a través de las uniones entre los cuerpos vertebrales, animando la columna desde la base hasta el cráneo. La serpiente no es imagen arbitraria: captura la naturaleza sinuosa, ondulante y potencialmente despertable de esta energía.

Svayambhūlinga —el linga nacido por sí mismo, la energía que se genera espontáneamente— en la tradición śaiva es la manifestación de Śiva en el mūlādhāra como pura potencialidad creativa. Kuṇḍalinī como diosa del habla (vākdevatā) conecta con la doctrina de vāk (el habla/la Palabra) en el Kashmir Śaivismo: la energía que asciende a través de los chakras es la misma que articula el lenguaje, desde el nivel más sutil (parāvāk) hasta el más manifiesto (vaikharī).

La luminosidad propia de Kuṇḍalinī (svayaprabhā) es rasgo central: no refleja luz de una fuente exterior sino que es ella misma fuente de luz. En la iconografía tántrica, Kuṇḍalinī aparece a menudo como luz dorada o rojiza en la base de la columna. Esta autoluminosidad la identifica con la cit —la conciencia pura que es su propia fuente de iluminación— y anticipa la naturaleza del estado liberado donde el yogin se convierte también en fuente de luz propia.