Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 59
कण्ठकूपादधःस्थाने कूर्मनाड्यस्ति शोभना ।
kaṇṭhakūpādadhaḥsthāne kūrmanāḍyasti śobhanā |
Ha de conocerse que esta Kuṇḍalinī es la śakti de Viṣṇu, inmaculada y refulgente como oro: es la madre de las tres cualidades —sattva, rajas y tamas—.
Identificar a Kuṇḍalinī como la śakti de Viṣṇu es gesto ecuménico notable en un texto śaiva: el Śivasaṃhitā reconoce que la energía primordial que el śaivismo llama Kuṇḍalinī es la misma que el viṣṇuismo llama lakṣmī o śrī —la energía que sostiene el universo—. La descripción como nirmalā svarṇabhāsvarā (inmaculada, brillante como oro) evoca la imagen iconográfica de Lakṣmī y subraya que esta energía no está manchada por los guṇa que ella misma produce.
El nombre del verso incluye también la kūrmanāḍī —la bella nāḍī de la tortuga, ubicada debajo de la cavidad de la garganta (kaṇṭhakūpa)—. La tortuga (kūrma) es símbolo de repliegue interior: así como la tortuga retrae sus extremidades bajo el caparazón, la kūrmanāḍī favorece el pratyāhāra (retiro de los sentidos). Esta nāḍī específica es el punto de apoyo para la dhāraṇā sobre el kaṇṭhakūpa que el texto describe en estos versos.
Que Kuṇḍalinī sea “madre de los tres guṇa” (triguṇamātā) es afirmación metafísica profunda: los tres principios que componen toda la naturaleza manifestada tienen su origen en la energía que duerme en el mūlādhāra. La práctica del yoga no intenta eliminar los guṇa sino despertar a la madre que los contiene y los trasciende. Cuando Kuṇḍalinī asciende a través de los chakras, los guṇa se transforman: tamas se convierte en estabilidad, rajas en claridad, sattva en transparencia luminosa.