Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 71

आद्यभाग द्वयं नाड्यः प्रोक्तास्ताः सकला अपि ।

ādyabhāga dvayaṃ nāḍyaḥ proktāstāḥ sakalā api |

Quien abandona al Śiva interior para adorar al que está fuera es como el que arroja el dulce que tiene en la mano y vaga en busca de comida.

Esta metáfora del dulce (modaka) arrojado y la búsqueda de comida es una de las más precisas y mordaces de todo el Śivasaṃhitā. El texto contrasta la adoración del Śiva interior —el ātman que habita en el mūlādhāra y en el corazón— con la adoración de Śiva como imagen exterior en el templo. La crítica no es al ritual en sí mismo sino a quien practica el ritual externo en lugar de la contemplación interior, ignorando la presencia divina que ya porta en sí mismo.

El modaka —dulce indio ofrecido a Gaṇeśa— que se arroja antes de salir en búsqueda de comida es imagen de la paradoja espiritual más común: buscar afuera lo que ya está adentro. El antaryāmin —“el que mora dentro”— es la enseñanza central del monismo vedāntico: Śiva, Brahman, el ātman no están en el templo sino en el mūlādhāra, en el hṛdaya (corazón), en la suṣumnā. La sección del ṣaṭcakra ha descrito precisamente los puntos exactos donde se le puede encontrar.

Esta afirmación del Śivasaṃhitā no niega el valor del ritual externo sino que establece una jerarquía: el ritual exterior es preparación y apoyo para la contemplación interior, no su sustituto. El texto reconoce implícitamente que la mayoría de las personas necesitan el soporte de las formas externas para aproximarse a lo sagrado; la crítica se dirige al practicante avanzado que habiendo recibido las enseñanzas del cuerpo sutil sigue buscando afuera lo que ya tiene dentro.