Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 95

आत्मलिङ्गार्चनं कुर्यादनालस्यं दिने दिने ।

ātmaliṅgārcanaṃ kuryādanālasyaṃ dine dine |

Debe adorarse el ātmaliṅga sin pereza, día a día; cuando el yogui abandona esta contemplación, miles de años le parecen como simples momentos.

El ātmaliṅga es el propio ser reconocido como Śiva: la adoración aquí prescrita no es un ritual externo sino el reconocimiento constante de la naturaleza divina del propio ātman. La diligencia cotidiana (dine dine, literalmente «día a día») indica que este reconocimiento debe renovarse permanentemente hasta volverse espontáneo e ininterrumpido.

Ātman es el sí-mismo, el ser puro, liṅga el símbolo o indicador (aquí del Absoluto), arcana la adoración o veneración ritual, anālasya sin pereza ni indolencia (a = sin, ālasya = pereza). La transformación de la percepción del tiempo es un marcador clásico de los estados de absorción profunda en la tradición del rāja-yoga.

La descripción de miles de años como momentos indica la apertura al Ajñā cakra, mencionado aquí en contexto. En el Ajñā, la conciencia opera más allá del marco de los cinco elementos y su correlato temporal convencional. La tradición describe este estado como turīyātīta (más allá del cuarto estado), donde el tiempo subjetivo colapsa en la eternidad del presente puro.