Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 96

निरन्तरकृताभ्यासात्षण्मासैः सिद्धिमाप्नुयात्।

nirantarakṛtābhyāsātṣaṇmāsaiḥ siddhimāpnuyāt|

Por la práctica ininterrumpida, en seis meses se alcanza la siddhi; el Ajñā de dos pétalos contiene las letras ha y kṣa, brillantes como la luna de otoño, guardando la gran luz secreta de todos los Tantras.

Seis meses de práctica ininterrumpida como horizonte temporal para la siddhi es un dato pedagógico extraordinariamente preciso. No una promesa vaga sino un curriculum concreto. El Ajñā cakra de dos pétalos, situado entre las cejas, es el punto donde la práctica del yogui converge: aquí se integran todas las corrientes de haṭha, mantra y rāja yoga.

Nirantara significa sin interrupción, ṣaṇ-māsa son seis meses, siddhi la perfección o el logro completo. Ajñā puede traducirse como «comando» (ā-jñā = conocer completamente, recibir la orden), indicando que en este centro el yogui recibe directamente las instrucciones de la conciencia superior. Las letras ha y kṣa contienen el mantra Haṃsa (el aliento cósmico) y el fonema de la disolución total.

La luna de otoño (śāradacandra) es el símbolo clásico de la mente purificada en la literatura yóguica: clara, brillante, sin nubes, perfectamente tranquila. La descripción del bīja del Ajñā con esta imagen evoca la claridad radiante de la conciencia cuando el tercer ojo se abre, superando la dualidad ordinaria de percepción.