Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 97
मनोजयञ्च लभते वायुबिन्दुविधारणाम्।
manojayañca labhate vāyubinduvidhāraṇām|
Obtiene la victoria sobre la mente y el dominio sobre la retención del vāyu y del bindu; en ese pétalo reside el bīja eterno, brillante como la luna otoñal: el sabio que lo conoce nunca cae.
La tríada mano-jaya (victoria mental), retención del vāyu y conservación del bindu no son logros separados sino un único proceso de sublimación. Dominar uno es dominar los tres: cuando la mente se aquieta, el aliento se retiene naturalmente; cuando el bindu se conserva, la mente pierde su agitación. El Ajñā cakra es el punto donde esta tríada converge en una sola realización.
Mano-jaya es la conquista de la mente (manas = mente, jaya = victoria), vāyu el aliento vital y el aire como elemento, bindu la gota o punto de energía vital concentrada (el ojas), vidhāraṇā la retención sostenida. El «sabio que conoce» (dhīmān) alude al tipo específico de inteligencia discriminativa (dhī) asociada al Ajñā.
El bindu en la filosofía tántrica no es sólo la energía sexual sublimada sino el punto de concentración donde toda la energía dispersa del ser se unifica. Su retención en el Ajñā crea lo que las tradiciones tibetanas llaman «la gota inamovible» en el centro del cerebro, fuente de la claridad y la beatitud del samādhi. El Śiva-saṃhitā integra esta doctrina del bindu en su mapa de los cakras.