Kaṭha Upaniṣad · 1.1.6
अप्यस्य धनसर्वस्य यदि दद्याः शतस्य पुत्रान् शतं चापि पुत्रैः ॥ ५ ॥
apysasya dhanasarasya yadi dadyāḥ śatasya putrān śataṃ cāpi putraiḥ || 5 ||
Aunque me dieras toda esta riqueza junto con cien hijos de cien años de vida.
En este verso, Yama sigue intentando persuadir a Naciketas con ofertas cada vez más generosas. Ahora no solo le ofrece riquezas (dhana) sino también descendencia (putrān) — la riqueza más preciada en la cultura india tradicional. Cien hijos que vivan cien años representa el ideal de prosperidad familiar.
Sin embargo, Naciketas continúa su rechazo implícito. El verso está construido con una condición hipotética introducida por yadi (si) y api (incluso), creando un escenario de máxima abundancia material. “Incluso si…” establece que ninguna cantidad de riquezas, por vasta que sea, puede satisfacer la sed espiritual del buscador.
El término śatasya aparece dos veces, creando una estructura numérica simétrica: cien hijos de cien años. Esta simetría poética contrasta con la asimetría de lo infinito que Naciketas busca. Los números, por grandes que sean, siguen siendo finitos.
La enumeración de bendiciones terrenales que Yama ofrece sigue un patrón reconocible: primero riquezas, luego descendencia, luego longevidad, luego poder. Este es el “paquete completo” de la vida exitosa según los valores mundanos. Naciketas, al rechazarlo todo, demuestra que ha trascendido los valores convencionales y busca la amṛta (inmortalidad) real.