Kaṭha Upaniṣad · 1.1.14

दृष्ट्वा त्वमग्र्यं मनुष्येभिर्ब्रह्मवर्चसेमानं नाचिकेतं मन्यस्व ॥ १२ ॥

dṛṣṭvā tvamagryaṃ manuṣyebhirbrahmavarcasemānaṃ nāciketaṃ manyasva || 12 ||

Habiendo visto, oh Naciketas, a los hombres, teniendo entre ellos el brillo del Brahman, considera esto.

Yama eleva su oferta. Ahora no solo habla de riquezas mundanas sino de brahma-varcasa — el brillo, resplandor o poder del Brahman. Este es un concepto técnico en la tradición védica: es el aura espiritual que rodea a quienes han acumulado mérito ritual y conocimiento védico.

El participio dṛṣṭvā (habiendo visto) sugiere que Naciketas ha observado a los grandes sabios y maestros en el reino de Yama durante su espera. Estos seres iluminados poseen el brillo divino que deriva del contacto con Brahman. Yama insinúa que Naciketas podría unirse a ellos, obtener ese mismo resplandor.

El término māna (honor, estima) indica que tales personas son reverenciadas. La oferta implícita es de status espiritual elevado — no solo riqueza material sino reconocimiento entre los iluminados. Esto es más sutil que las ofertas anteriores, apelando al deseo de excelencia espiritual.

Sin embargo, Naciketas seguirá sin ceder. El brahma-varcasa, aun siendo un logro espiritual genuino, es todavía un atributo que puede perderse. Lo que Naciketas busca es el conocimiento del Ātman mismo, no sus atributos secundarios. La distinción entre Brahman como objeto de conocimiento y como esencia del propio ser es sutil pero crucial.