Muṇḍaka Upaniṣad · 1.1.6
यत्तदद्रेश्यमग्राह्यमगोत्रमवर्णमचक्षुःश्रोत्रं तदपाणिपादम् । नित्यं विभुं सर्वगतं सुसूक्ष्मं तदव्ययं यद्भूतयोनिं परिपश्यन्ति धीराः
yat tad adreśyam agrāhyam agotram avarṇam acakṣuḥ-śrotraṃ tad apāṇi-pādam | nityaṃ vibhuṃ sarvagataṃ susūkṣmaṃ tad avyayaṃ yad bhūta-yoniṃ paripaśyanti dhīrāḥ
Aquello que es invisible, inaprehensible, sin linaje, sin color, sin ojos ni oídos, sin manos ni pies —eterno, omnipresente, omnipenetrante, infinitamente sutil, inmutable— eso, la fuente de todos los seres, lo contemplan los sabios.
Este verso describe el Brahman mediante la vía negativa (neti neti) y atributos que trascienden la categorización.
Adreśyam agrāhyam — invisible, inaprehensible. No puede verse ni captarse. Esto no significa que no exista, sino que está más allá de los instrumentos de percepción ordinarios.
Agotram avarṇam — sin linaje, sin color. No tiene origen genealógico ni cualidades perceptibles. No es un objeto entre objetos.
Acakṣuḥ-śrotraṃ… apāṇi-pādam — sin ojos ni oídos… sin manos ni pies. Carece de los sentidos y órganos de acción, y sin embargo es la fuente de toda percepción y actividad.
Nityaṃ vibhuṃ sarvagataṃ — eterno, omnipresente, omnipenetrante. No tiene principio ni fin, llena todo espacio y tiempo.
Susūkṣmaṃ — infinitamente sutil. Más fino que lo más fino, la esencia de la esencia.
Dhīrāḥ — los serenos, los firmes. Solo quien ha calmado la mente puede percibir lo que trasciende la mente.
En la meditación, el yogui se sumerge en esta presencia sin atributos, descubriendo que es la misma naturaleza de su propia consciencia.