Śvetāśvatara Upaniṣad · 1..11
अपाणिपादो जवनो ग्रहीता पश्यत्यचक्षुः स शृणोत्यकर्णः स वेदि मुख्यो मनसा मनस्यः स चेति तत्त्वेन च वाङ्मयश्च
apāṇipādo javanogrāhītā paśyatyacakṣuḥ sa śṛṇotyakarṇaḥ sa vetti mukhyo manasā manasyaḥ sa cetti tattvena ca vāṅmayaḥ ca
Sin manos ni pies, corre y agarra; sin ojos ve, sin oídos oye. Él conoce lo que debe ser conocido, Él es el Señor de la mente y la mente misma. Él es conocido por aquellos que lo conocen en verdad, Él es el origen de la palabra.
Esta descripción aparentemente paradójica revela la naturaleza trascendente del Brahman: Él no tiene sentidos y sin embargo es la fuente de todo funcionamiento sensorial. Es el manas (mente) y más allá de la mente; es el vāk (palabra) y su origen. En nuestra práctica de yoga, cuando meditamos sobre estos versos, reconocemos que nuestras facultades son prestadas, son reflejos de una Consciencia suprema que actúa a través de nosotros. El que conoce esta verdad en esencia (tattvena) conoce a Brahman, porque Brahman es la esencia misma del conocimiento.