Śvetāśvatara Upaniṣad · 1..18

ब्रह्मा तदेतद्विदित्वा देवा आयन् तस्मात्ते सर्वार्थान् लभन्ते यस्तद् विद्वान् यस्तद् विद्वान् यस्तद् विद्वान्

brahmā tadetadviditvā devā āyan tasmātte sarvārthān labhante yastad vidvān yastad vidvān yastad vidvān

Conociendo esto, los dioses llegaron a ser dioses. Por eso ellos obtienen todos los objetivos. El que lo conoce, el que lo conoce, el que lo conoce.

Incluso los devas (seres divinos) alcanzaron su estado por este vidyā (conocimiento). No hay poder, por celestial que sea, que no derive de Brahman. La repetición triple “el que lo conoce” enfatiza la importancia suprema de esta comprensión. En nuestra práctica de yoga, esto nos libera de la envidia de poderes o estados superiores: todo lo que parece grande es grande solo por reflejar algo del Brahman. El sarvārtha (todos los propósitos) incluye no solo los materiales sino los espirituales; todo propósito verdadero se cumple naturalmente cuando conocemos nuestra verdadera naturaleza.