Śvetāśvatara Upaniṣad · 2..11

ब्रह्म ह देवेभ्यो विजिग्ये तस्य ह ब्रह्मणो विजये देवा अमहीयन्त ह स्यः स एष वायुर्वै श्वेतः श्वेतः श्वेतः

brahma ha devebhyo vijigye tasya ha brahmaṇo vijaye devā amahīyanta ha syaḥ sa eṣa vāyurvai śvetaḥ śvetaḥ śvetaḥ

El Brahman conquistó a los dioses en su victoria; los dioses se regocijaron en ello. Él es este viento, el blanco, el blanco, el blanco.

Una narrativa enigmática: Brahman “conquista” a los devas (dioses), pero esta conquista es tal que ellos se “regocijan” (amahīyanta) en ella. No es derrota sino reconocimiento de su verdadero origen. El viento (vāyu) es llamado śveta (blanco) tres veces, quizás sugiriendo su naturaleza pura e invisible, o conectando con el nombre de la Upaniṣad. En nuestra práctica de yoga, esto nos enseña que incluso las fuerzas más poderosas del universo —representadas por los dioses— encuentran su plenitud al rendirse a la Verdad. La victoria de Brahman no anula sino que realiza a los conquistados.