Śvetāśvatara Upaniṣad · 2..10
यः श्वेतस्वेतरस्तेभ्यो ब्रह्म निष्कलं ब्रह्म परं ब्रह्म धाम यत्र विश्वं निहितं भवती शान्तम् तत्र नान्यत्पश्यति नान्यच्छृणोति नान्यद् विजानाति यदेतद् विजानान् मृत्युमेति नान्यथामृतत्वं गच्छति
yaḥ śvetasvetarastebhyo brahma niṣkalaṃ brahma paraṃ brahma dhāma yatra viśvaṃ nihitaṃ bhavati śāntam tatra nānyatpaśyati nānyaśchṛṇoti nānyad vijānāti yadetad vijānān mṛtyumeti nānyathāmṛtatvaṃ gacchati
Śvetāśvatara, el blanco-montado, a ellos el Brahman sin partes, el Brahman supremo, la morada donde el universo descansa en paz —allí no ve otra cosa, no oye otra cosa, no conoce otra cosa. Conociendo esto, uno se vuelve inmortal. De ninguna otra manera se alcanza la inmortalidad.
Aquí se revela el origen del nombre de esta Upaniṣad: Śvetāśvatara significa “el que tiene un asiento o vehículo blanco”, probablemente refiriéndose al sol o a una deidad solar. El Brahman niṣkala (sin partes, indivisible) es la meta. Esta descripción de la morada final —donde no hay “otro” para percibir— es idéntica a la del verso 1.16, reforzando su importancia. En nuestra práctica de yoga, la repetición subraya que no hay atajos: la amṛtatva solo se alcanza por el conocimiento directo de esta unidad sin segunda.