Śvetāśvatara Upaniṣad · 3..3
योऽग्नौ तिष्ठन् यमग्निर्न वेद यस्याग्निः शरीरं योsग्नेरन्तरो यमयत्येष त आत्मान्तर्याम्यमृतः
yo'gnau tiṣṭhan yamagnir na veda yasyāgniḥ śarīraṃ yo'gnerantaro yamayaty eṣa ta ātmāntaryāmy amṛtaḥ
Quien, permaneciendo en el fuego, a quien el fuego no conoce, cuyo cuerpo es el fuego, quien desde dentro controla el fuego —Él es tu Ātman, el Regente interior, el Inmortal.
El fuego (agni) es el más activo de los elementos, el transformador por excelencia. Aún así, no conoce a quien lo habita y lo activa. En nuestra práctica de yoga, el fuego interior —el *tejas, la digestión, la energía vital— es gobernado por el antaryāmin. Cuando encendemos la llama del *agni en nuestra práctica, recordamos que somos quienes contemplan el fuego, no el fuego mismo. Esta distinción es la llave de la libertad: yo no soy mi metabolismo, mi energía, mi calor corporal; soy el testigo inmortal que los percibe.