Śvetāśvatara Upaniṣad · 3..9

योऽव्यक्ते तिष्ठन् यमव्यक्तं न वेद यस्याव्यक्तं शरीरं योऽव्यक्तेऽन्तरो यमयत्येष त आत्मान्तर्याम्यमृतः

yo'vyakte tiṣṭhan yam avyaktaṃ na veda yasyāvyaktaṃ śarīraṃ yo'vyakte'ntaro yamayaty eṣa ta ātmāntaryāmy amṛtaḥ

Quien, permaneciendo en lo no-manifestado, a quien lo no-manifestado no conoce, cuyo cuerpo es lo no-manifestado, quien desde dentro controla lo no-manifestado —Él es tu Ātman, el Regente interior, el Inmortal.

El avyakta (no-manifestado) es pradhāna, la materia primordial antes de la manifestación, el estado de equilibrio de los guṇas. Incluso este estado causal, anterior a todo lo que experimentamos, es habitado y gobernado por el antaryāmin. En nuestra práctica de yoga, esto apunta hacia lo más allá de todo “más allá”: no solo trascendemos la mente, el ego, los elementos, sino incluso la posibilidad misma de manifestación. Y aún así, hay alguien que sabe de todo esto —el Ātman, el Inmortal.