Śvetāśvatara Upaniṣad · 3..17

न चक्षुषा गṛह्यate नापि वाचा नान्यैर्देवैस्तपसा कर्मणा वा ज्ञानप्रसादेन विशुद्धसत्त्वस्ततस्तु तं पश्यते निष्कलं ध्यायमानः

na cakṣuṣā gṛhyate nāpi vācā nānyairdevaistapasā karmaṇā vā jñānaprasādena viśuddhasattvastatastu taṃ paśyate niṣkalaṃ dhyāyamānaḥ

No es aprehendido por el ojo, ni por la palabra, ni por otros dioses, ni por austeridad ni por acción. Por la gracia del conocimiento, por la pureza de la esencia, entonces, meditando, ve a Aquel sin partes.

Una negación sistemática de los medios convencionales: los sentidos (cakṣus), la palabra (vāc), los rituales (karma), incluso las austeridades (tapas) no alcanzan al Brahman. Solo el jñāna-prasāda —la gracia que viene del conocimiento verdadero— y la viśuddha-sattva —la purificación de la existencia— abren la visión. En nuestra práctica de yoga, esto nos recuerda que las técnicas son preparatorias, no finales. La dhyāna (meditación) funciona cuando la mente está purificada por el conocimiento; entonces vemos al niṣkala (indivisible), no como objeto sino como nuestra propia naturaleza.