Prakaraṇa 1 · Verso 4
चित्तम् एव संसारः चित्ताद् अन्यन् न विद्यते
cittam eva saṃsāraḥ cittād anyan na vidyate
La mente misma es el saṃsāra; fuera de la mente no hay nada
Un verso que Patañjali habría firmado: el saṃsāra no es un lugar, no es una época, no es una sucesión de vidas. Es la mente en movimiento, proyectando, aferrando, rechazando, recordando, anticipando. Donde la mente se aquieta, el saṃsāra se desvanece — no porque el mundo desaparezca, sino porque deja de ser experimentado como sufrimiento. La implicación es radical: no necesitas cambiar el mundo para liberarte. Necesitas comprender qué lo está construyendo.