Prakaraṇa 5 · Verso 34

न दुःखेन न सुखेन च न मनःक्षोभणेन वा । भ्रान्तिमूलो न वेदान्तो जीवन्मुक्तस्य वर्तते ॥

na duḥkhena na sukhena ca na manaḥkṣobhaṇena vā | bhrāntimūlo na vedānto jīvanmuktasya vartate ||

Ni por sufrimiento ni por felicidad, ni por agitación de la mente, el Vedānta basado en la ilusión no prevalece para el jīvanmukta.

El término “vedānto” aquí no se refiere a la tradición escolástica sino al “fin del conocimiento” —la conclusión última de la investigación. “Bhrāntimūlaḥ” —basado en la ilusión— describe todo conocimiento objetual: conocimiento de algo implica distinción entre conocedor y conocido, y esa distinción es ilusión (bhrānti). El jīvanmukta no “tiene” un vedānta alternativo; simplemente ya no está sujeto al conocimiento dualista.

Las tres negaciones —no por sufrimiento, no por felicidad, no por agitación mental— cubren el espectro completo de la experiencia condicionada. No hay condición externa que pueda restablecer la ilusión en el jīvanmukta. Esto no significa que no sienta dolor o placer; significa que esas sensaciones no producen la superposición fundamental de identificación con el cuerpo-mente.

El Bhagavad Gītā (VI.5-7) enseña que uno debe elevarse por uno mismo, no degradarse por uno mismo, porque el yo es amigo del yo y enemigo del yo. El jīvanmukta ha completado esta auto-elevación: para él, el yo nunca fue enemigo, solo pareció serlo mientras se confundió con el no-yo. El Haṭha Pradīpikā (IV.81) dice: “El yogī que posee esta [realización] no tiene qué hacer ni qué no hacer”. La libertad no es libertad para; es libertad de.