Kaṭha Upaniṣad · 2.2.12

एको वशी सर्वभूतान्तरात्मा एकं रूपं बहुधा यः करोति । तमात्मस्थं ये'नुपश्यन्ति धीरास्तेषां सुखं शाश्वतं नेतरेषाम् ॥ १२ ॥

eko vaśī sarvabhūtāntarātmā ekaṃ rūpaṃ bahudhā yaḥ karoti | tamātmasthaṃ ye'nupaśyanti dhīrāsteṣāṃ sukhaṃ śāśvataṃ netareṣām || 12 ||

El único Señor, el Ātman interior de todos los seres, que hace que su única forma sea diversa; a aquellos inteligentes que lo perciven sentado en su propio ser, a ellos les pertenece la felicidad eterna, no a los demás.

Este verso presenta al Ātman como vaśī (el Señor, el que está bajo su propio control), la fuente de toda soberanía. Aunque es uno sin segundo, manifiesta su única naturaleza de múltiples maneras a través de las incontables formas del universo. La diversidad no contradice la unidad; es su expresión creativa.

El ātma-stha (sentado en el propio ser) describe la experiencia directa del Ātman no como un objeto lejano, sino como nuestra propia presencia interior. No necesitamos ir a ninguna parte para encontrarlo; debemos simplemente volver la atención hacia aquello que siempre ha sido aquí, testigo silencioso de todos los fenómenos.

Los dhīra (inteligentes, de mente firme) son aquellos que han desarrollado la capacidad de discernimiento entre lo real y lo aparente. Para ellos, la śāśvatā sukha (felicidad eterna) no es un estado futuro que alcanzar, sino la naturaleza revelada de su propio ser. Mientras buscamos la felicidad en objetos externos, permanecemos entre los “otros” —aquellos que aún no han despertado a esta verdad.