Prakaraṇa 5 · Verso 37
ब्रह्मात्मना स्थितो यस् तु सर्वथाप्य् आत्मदर्शनम् । कुर्वन् मुच्यते संसारात् पश्यन्न् अपि न पश्यति ॥
brahmātmanā sthito yas tu sarvathāpy ātmadarśanam | kurvan mucyate saṃsārāt paśyann api na paśyati ||
Quien permanece estable en Brahman, viendo el Ser en todas las circunstancias, se libera de saṃsāra, aunque ve, no ve.
El verso presenta una paradoja aparente que es, de hecho, una descripción precisa: “viendo el Ser en todas las circunstancias” (sarvathāpy ātmadarśanam kurvan) y “aunque ve, no ve” (paśyann api na paśyati). No hay contradicción: ver el Ser en todas las cosas no es ver “cosas”; es ver que todas las cosas son el Ser. El verbo es el mismo pero la estructura gramatical ha cambiado —de transitivo a intransitivo, de objetual a no-objetual.
“Sarvathā” —en todas las circunstancias— elimina la distinción entre estados meditativos y estados ordinarios. El ātmadarśana no es algo que se “practica” en un aśram y se “suspende” en el mercado. Es la visión que persiste a través de todos los cambios de estado porque no depende de ningún estado particular. Como el espacio no cambia cuando entran y salen objetos, así el ātman no cambia cuando aparecen y desaparecen estados.
El Yoga Sūtra (III.55) afirma: “sattva-puruṣānyatā-khyāti-mātrasya sarva-bhāva-adhiṣṭhātṛtvaṃ sarva-jñātṛtvaṃ ca” —cuando hay solo discriminación de la diferencia entre sattva y puruṣa, hay dominio sobre todos los estados y omnisciencia. Esto no es superpoder sino super-vision: ver que todo estado es proyección de puruṣa, que todo conocimiento es autoconocimiento. El “omnisciente” no es alguien que sabe más cosas; es alguien para quien la distinción entre “más” y “menos” ha perdido sentido.