Prakaraṇa 6 · Verso 4

आत्मैव केवलं सर्वम् इति निश्चयम् आस्थितः । प्राणापानौ समौ कृत्वा स्थितः परमशान्तिदृक् ॥

ātmaiva kevalaṃ sarvam iti niścayam āsthitaḥ | prāṇāpānau samau kṛtvā sthitaḥ paramaśāntidṛk ||

Aferrándose a la certeza de que el Sí-mismo solo es todo, igualando la inhalación y la exhalación, permanece estable como aquel cuya visión es la paz suprema.

El prāṇāpāna-samā —equilibrio de las corrientes vitales ascendente y descendente— no es aquí una técnica preliminar sino la expresión somática de la igualdad de visión (sama-dṛṣṭi) que caracteriza al jīvanmukta. Cuando el Upaniṣad declara ‘tat tvam asi’, no ofrece un objeto de meditación sino una directriz para la investigación existencial. La niścaya —certeza, no mera creencia— se establece cuando toda experiencia es reconocida como modalidad del ātman. En este estado, la respiración ya no es un proceso autónomo sino una ondulación consciente en el océano de la ciencia. El yogī no respira; es respirado por el cosmos. La paz que resulta no es ausencia de conflicto sino plenitud irreductible.