Prakaraṇa 6 · Verso 30

विश्वम् आत्मनि संपश्यन् आत्मना च विशेषतः । संमुक्तो नाम योगश् चित्रं चित्रम् अहो न तत् ॥

viśvam ātmani saṃpaśyan ātmanā ca viśeṣataḥ | saṃmukto nāma yogaś citraṃ citram aho na tat ||

Viendo el universo en el Sí-mismo y el Sí-mismo en el universo especialmente, aquel yoga llamado ‘completamente liberado’ es maravilloso, maravilloso —no es de otra manera.

El sāṃdṛṣṭi —la visión recíproca— no es un acto voluntario sino la estructura natural de la percepción liberada. El mundo no desaparece ni es absorbido; es visto como el ātman, y el ātman como el mundo. Esta es la ‘visión no dual’ (advaita-darśana) que no niega la multiplicidad sino que descubre su fundamento. La redundancia ‘citraṃ citram aho’ —¡maravilloso, maravilloso!— es un eco del Upaniṣad (‘aho niranjanaṃ jyotir āścaryaṃ vai’). El jīvanmukta no busca maravillas sino que encuentra lo cotidiano maravilloso: la taza de té es el universo entero, el paso por la puerta es la travesía de los mundos.