Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 74
शुद्धे ब्रह्मणि सम्बद्धो विद्यया सहजो भवेत्।
śuddhe brahmaṇi sambaddho vidyayā sahajo bhavet|
Unido al brahman puro por el conocimiento (vidyā), [el yogui] llega a ser como él por naturaleza propia. El éter tiene una cualidad; el aire, dos; el fuego, tres; el agua, cuatro; y la tierra, cinco: sonido, tacto, forma, sabor y olfato.
La unión con el brahman a través del conocimiento como meta práctica del capítulo, entrelazada con la descripción de las cualidades elementales cumulativas. Los elementos más densos contienen en sí las cualidades de todos los anteriores: la tierra lleva el registro completo del universo sensorial. Del mismo modo, el yogui que se une al brahman no pierde nada de lo que era —lo contiene todo en su plenitud.
Śuddhe brahmaṇi (en el brahman puro, sin mezcla) designa el Absoluto en su dimensión más depurada. Sambaddho vidyayā (unido por el conocimiento, conectado mediante la vidyā) indica que el instrumento de esa unión es el conocimiento —no el ritual ni la devoción exclusivamente. Sahaja (natural, innato, espontáneo) describe el estado que resulta de esa unión: no es adquirido sino revelado.
Las cinco cualidades acumulativas de los elementos —que culminan en la tierra con las cinco (śabda-sparśa-rūpa-rasa-gandha)— son un mapa pedagógico del mundo sensorial. En la práctica yóguica, el pratyāhāra (retirada de los sentidos, YS II.54) invierte este proceso: el practicante aprende a retirar la conciencia de las cualidades más densas hacia las más sutiles, hasta llegar al puro espacio de conciencia anterior a todo elemento.