Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 80
शब्दः स्पर्शश्च रूपं च रसो गन्धस्तथैव च ।
śabdaḥ sparśaśca rūpaṃ ca raso gandhastathaiva ca |
Sonido, tacto, forma, sabor y olfato: estas son las cinco cualidades de los elementos en el orden establecido. La gran māyā, cuando no brilla con la inteligencia, es la noche oscura de la inconsciencia.
El catálogo completo de las cualidades sensoriales como mapa del universo experiencial. Cada elemento no es una abstracción sino una textura de la experiencia: el éter como espacio resonante, el aire como caricia móvil, el fuego como visión ardiente, el agua como sabor nutritivo, la tierra como fragancia enraizada. Este mapa no es para memorizarlo: es para sentirlo y reconocer en cada sensación la misma Conciencia.
Śabda-sparśa-rūpa-rasa-gandha son los pañca-tanmātra (los cinco elementos sutiles de percepción), que corresponden respectivamente a ākāśa, vāyu, agni, āpas y pṛthivī. Cuando māyā opera sin cit (conciencia, luz del espíritu), es acit —materia sin alma— y se convierte en la ‘noche oscura’ (andhakarāyate) de la ignorancia. La diferencia entre māyā iluminada y māyā oscura es el reconocimiento de la conciencia que la anima.
La lista de los tanmātra (percepciones sutiles) que aparece aquí es el vocabulario técnico de la cosmología Sāṃkhya adoptado por el Śivasaṃhitā. Pero el texto añade una dimensión que el Sāṃkhya no tiene: la calidad de la māyā depende de si está iluminada por la Conciencia o no. Esto tiene implicaciones prácticas directas para el yoga: las mismas sensaciones pueden ser velos o ventanas, según el nivel de atención que las acompañe.