Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 90

एवंरूपेण कल्पन्ते कल्पका विश्वसम्भवम्।

evaṃrūpeṇa kalpante kalpakā viśvasambhavam|

Así explican los constructores de sistemas el origen del universo. Este templo de sufrimiento y disfrute —el cuerpo humano— hecho de carne, huesos, nervios, médula y sangre, existe solo para el sufrimiento del dolor.

El cuerpo como campo de la experiencia kármica —no como error sino como instrumento. La descripción es anatómica y cruda: carne, huesos, nervios, médula, sangre. No hay idealización. El Śivasaṃhitā mira al cuerpo sin ilusiones y, al mismo tiempo, sin condena. El cuerpo es el ‘templo’ donde se experimenta el karma acumulado. Como todo templo, puede ser un lugar de servidumbre o un lugar de liberación.

Kalpakāḥ (los constructores de sistemas, los que imaginan y edifican cosmologías) son los filósofos y teólogos cuyas teorías ha resumido el capítulo. Bhogamandira (templo del disfrute y el sufrimiento) es el epíteto del cuerpo: un lugar donde el jīva experimenta las consecuencias de su karma. Māṃsāsthisnāyumajjādi (carne, huesos, nervios, médula y los demás) es la descripción anatómica que el yoga debe conocer para trascender.

La visión descarnada del cuerpo como ‘templo del sufrimiento’ aparece también en los textos budistas, especialmente en el Satipaṭṭhāna Sutta, donde la meditación sobre el cuerpo incluye la contemplación de sus componentes físicos —incluyendo cadáveres— para debilitar el apego. El Śivasaṃhitā adopta una postura similar pero la integra en una teleología diferente: el cuerpo que sufre es también el cuerpo que puede practicar yoga y liberarse.