Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 91
प्रमेयत्वादिरूपेण सर्वं वस्तु प्रकाश्यते ।
prameyatvādirūpeṇa sarvaṃ vastu prakāśyate |
Todas las cosas son iluminadas bajo la forma de ser objeto de conocimiento (prameya). Este cuerpo —morada del brahman, compuesto de cinco elementos, conocido como brahmāṇḍa (el huevo de Brahmā o microcosmos)— ha sido creado para el disfrute del placer o el sufrimiento del dolor.
El cuerpo como brahmāṇḍa —microcosmos que replica el macrocosmos. Todo lo que existe en el universo existe en el cuerpo: los cinco elementos, las divinidades, los mundos. Esta visión no es meramente poética sino la base de la práctica tántrica: trabajar con el cuerpo es trabajar con el universo entero. El yogui no necesita ir a ningún lado —el campo de trabajo es el propio cuerpo.
Prameyatva (la condición de ser objeto de conocimiento, de ser cognoscible) describe la relación entre el sujeto consciente y los objetos del mundo. Todo lo que se puede conocer es prameya. Brahmāṇḍa (el huevo de Brahmā, el cuerpo como microcosmos) es uno de los conceptos más ricos de la cosmología tántrica: el cuerpo humano contiene en miniatura todos los principios del universo. La médula espinal es el meru, el corazón es el sol, el cerebro es la luna.
La doctrina del cuerpo como microcosmos (brahmāṇḍa) es central en el yoga tántrico y tiene ramificaciones en la alquimia india (rasāyana), en la medicina Āyurveda y en la astrología. En el Śivasaṃhitā, esta doctrina fundamenta los capítulos siguientes: las prácticas de prāṇāyāma, mudrā y dhyāna son efectivas precisamente porque el cuerpo contiene todos los principios cósmicos y puede ser trabajado como un universo completo.