Dvitīyaḥ paṭalaḥ (Microcosmos) · Verso 23

तत्र विद्युल्लताकारा कुण्डली परदेवता ।

tatra vidyullatākārā kuṇḍalī paradevatā |

Allí reside la diosa suprema Kuṇḍalinī, de la forma de un relámpago serpenteante, enroscada en tres vueltas y media, en la boca de suṣumṇā.

Kuṇḍalinī es presentada aquí con dos imágenes simultáneas y complementarias: vidyullatākārā, «con la forma de una liana de relámpagos», y la serpiente enroscada en tres vueltas y media en la boca de suṣumṇā. La primera imagen evoca velocidad, luminosidad y poder eléctrico; la segunda, potencial latente, precisión y la geometría sagrada del número tres y medio, que en la cosmología tántrica corresponde a los tres estados de conciencia más el estado trascendente.

Vidyut (relámpago, electricidad) y latā (liana, enredadera) forman un compuesto que describe a kuṇḍalinī como energía que se enrosca y trepa, viva y luminosa. Paradevatā —«diosa suprema»— la sitúa en la cima del panteón tántrico: no es una energía menor sino la śakti primordial, idéntica a la conciencia universal en su aspecto dinámico. Kuṇḍalinī deriva de kuṇḍala (anillo, espiral), describiendo su forma característica.

Las tres vueltas y media (sārdhatrikoṇa) tienen una correspondencia precisa con los tres guṇastamas, rajas, sattva— más el estado que los trasciende. En estado latente, kuṇḍalinī «duerme» tapando con su cabeza la entrada de suṣumṇā, bloqueando el ascenso de la energía. El trabajo del yogī consiste en despertarla mediante prāṇāyāma, bandhas y meditación para que ascienda por el canal central.