Dvitīyaḥ paṭalaḥ (Microcosmos) · Verso 38
शिवसंहिता
śivasaṃhitā
El jīva, dotado de múltiples cualidades y agente de todos los eventos, disfruta de los frutos de los diversos karmas acumulados en vidas pasadas.
Este verso presenta al jīva en su condición existencial fundamental: no como víctima pasiva del destino, sino como agente activo que cosecha lo que previamente sembró. La palabra bhoktā (el que disfruta o experimenta) subyace en la idea: el ser individual es, simultáneamente, el hacedor y el receptor de los frutos de sus acciones, atrapado en un ciclo que él mismo perpetúa.
El término karma proviene de la raíz kṛ («hacer, actuar») y designa aquí no solo la acción presente sino su residuo acumulado a través de múltiples existencias. La expresión «karmas amassados en vidas pasadas» refleja la doctrina del saṃcita karma, el karma almacenado que aguarda maduración. Las «múltiples cualidades» del jīva (bahuguṇa) aluden a los guṇas del prakṛti que condicionan su experiencia.
Desde una perspectiva práctica, este verso establece la necesidad del yoga: si el jīva está condicionado por karmas pasados, la práctica disciplinada ofrece un camino para purificar esos residuos. El Śivasaṃhitā no presenta el karma como fatalismo, sino como una dinámica que puede ser transformada mediante el conocimiento y la práctica yóguica adecuada.