Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 8
नागादिवायवः पञ्च ते कुर्वन्ति च विग्रहे ।
nāgādivāyavaḥ pañca te kurvanti ca vigrahe |
Los cinco vāyus secundarios, comenzando por el nāga, realizan las siguientes funciones en el cuerpo: eructación, apertura de los ojos, hambre y sed, bostezar, e hipo.
Frente a los cinco vāyus principales del verso anterior, aquí se presentan los cinco upavāyus o vientos secundarios, encabezados por nāga. Sus funciones son deliberadamente mundanas: el eructo, la apertura ocular, el hambre, el bostezo y el hipo. Este catálogo aparentemente prosaico revela la ambición totalizante del sistema: ninguna función corporal, por trivial que parezca, queda fuera del mapa prāṇico.
Nāga (serpiente) preside la eructación y el vómito; kūrma (tortuga) controla el parpadeo y la apertura de los ojos; kṛkara genera el hambre y el estornudo; devadatta produce el bostezo; y dhanañjaya permanece en el cuerpo incluso tras la muerte, causando la hinchazón del cadáver. El término vigraha («cuerpo», literalmente «lo que tiene forma separada») subraya la naturaleza encarnada de estos procesos.
La relevancia práctica de conocer los upavāyus se extiende al diagnóstico yóguico. Un nāga desequilibrado puede indicar problemas digestivos; un kūrma perturbado, fatiga ocular o dificultad de concentración (dhāraṇā). En la tradición āyurvédica, estos vientos secundarios también informan el tratamiento de dolencias específicas, mostrando la profunda interconexión entre yoga y medicina clásica india.