Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 102
ऊर्ध्वं निरीक्ष्य भ्रूमध्यं निश्चलः संयतेन्द्रियः ।
ūrdhvaṃ nirīkṣya bhrūmadhyaṃ niścalaḥ saṃyatendriyaḥ |
Mirando hacia arriba, fijando la vista en el entrecejo, inmóvil, con los sentidos completamente dominados.
Este verso describe la postura interior de siddhāsana: la mirada dirigida hacia bhrūmadhya, el punto entre las cejas, mientras el cuerpo permanece niścala, sin movimiento. No se trata de una instrucción meramente postural, sino de una convergencia entre control sensorial y dirección de la conciencia hacia un punto focal preciso.
Bhrūmadhya designa el espacio entre las cejas, sede del ājñācakra en la anatomía sutil tántrica. Niścala (‘inmóvil’, de nis- + cal, moverse) indica una quietud que trasciende lo físico. Saṃyatendriya (‘con los sentidos dominados’, de saṃyata + indriya) evoca el quinto aṅga del yoga de Patañjali, pratyāhāra, la retirada de los sentidos de sus objetos.
La técnica de fijar la mirada en bhrūmadhya —conocida como śāmbhavī mudrā en otros textos— actúa simultáneamente sobre el sistema nervioso y la concentración. Al elevar los ojos hacia ese punto, se estimula el nervio óptico de forma que facilita la interiorización. Practicada dentro de siddhāsana, esta orientación visual convierte la postura en un instrumento meditativo completo.