Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 118
अनेन विधिना योगी मारुतं साधयेत्सुधीः ।
anena vidhinā yogī mārutaṃ sādhayetsudhīḥ |
Mediante este método, el yogui de buen entendimiento debe perfeccionar el viento vital.
El verso cierra la instrucción del svastikāsana vinculando la postura con el control del māruta, otro nombre del viento vital o prāṇa. El término vidhina (por este método, mediante esta regla) ancla la práctica en el procedimiento recién descrito. De nuevo aparece sudhīḥ, el practicante de mente refinada, como condición del éxito. El verbo sādhayet expresa el esfuerzo disciplinado hacia la perfección.
Māruta es un nombre védico del viento, relacionado con los Maruts, divinidades de las tormentas en el Ṛgveda. En el contexto haṭhayóguico, māruta es equivalente a vāyu y prāṇa, el aliento vital que anima el cuerpo. Sādhayet es el optativo de sādh (perfeccionar, lograr, realizar), el mismo verbo que da sādhana (práctica espiritual) y siddhi (perfección), creando una red semántica coherente en el texto.
La recurrencia de sudhīḥ en este verso y en el 114 no es casual: el Śivasaṃhitā insiste en que la práctica yoguica requiere una cualidad mental específica. La āsana sin la orientación mental adecuada sería mecánica e ineficaz. Esta integración de cuerpo e inteligencia discriminativa anticipa la comprensión moderna de que la postura es tanto una práctica somática como una práctica de atención.