Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 14

गुरुप्रसादतः सर्वं लभ्यते शुभमात्मनः ।

guruprasādataḥ sarvaṃ labhyate śubhamātmanaḥ |

Por la gracia del guru se obtiene todo bien para uno mismo. Por ello, el guru debe ser servido a diario; de lo contrario, nada auspicioso puede acontecer.

El concepto central de este verso es guruprasāda, la gracia o favor del guru. Prasāda (de pra-sad, fluir hacia adelante, asentarse) designa originalmente la claridad de un líquido que se asienta, y por extensión la gracia luminosa que fluye desde una fuente superior. Todo lo śubha —auspicioso, benéfico, hermoso— depende de este flujo. Sin él, el esfuerzo del practicante carece de sustento.

El compuesto śubhamātmanaḥ merece análisis: śubha (lo auspicioso, lo bueno) y ātmanaḥ (del sí mismo, del alma), en genitivo. La frase no habla de beneficios externos sino de la floración del propio ser. Esto sitúa la gracia del guru en un plano interior: no es una recompensa extrínseca sino la condición que permite que el ātman se revele a sí mismo.

La instrucción de servir al guru diariamente (nitya en versiones expandidas del texto) convierte la relación guru-discípulo en una práctica continua, paralela a las prácticas de āsana y prāṇāyāma que siguen en el capítulo. El servicio al guru no es un prerrequisito que se cumple una vez, sino una disciplina sostenida que impregna toda la sādhana.